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Mostrando entradas de agosto, 2012

Chagall

Con los siete dedos de mi mano izquierda señalo el paisaje ruso de mis primeras leches, las vacas rojas, las gallinas con cuatro patas, la cabeza aerostática de las vecinas ortodoxas. Hoy tengo una flor parisina marchitándose en mi solapa, una ventana que da a la torre Eiffel, un gato que se parece al pope imberbe que se emborrachaba en los resquicios amoratados de la iglesia con sangre de Cristo. Mi corbatín es una orquídea, mis cabellos han crecido como el trigo y mi abdomen ha perdido el frío lunar de mi tierra.
Bella está aquí, me ve con sus labios de estrella, me besa con sus piernas de pan, me cocina un platillo de memorias ferroviarias, me ama con los colores del cielo infinito. Su silencio es el mío. Sus ojos, los míos. Es como si Bella me conociera desde hace mucho tiempo, como si lo supiera todo de mi infancia, de mi presente, de mi futuro... sentí que ella era mi mujer. Su tez pálida, sus ojos. ¡Qué grandes son, profundos y negros!. Son mis ojos, mi alma.*Por las noches, un …

Fuentes No Oficiales (Primera parte)

Noticias Internacionales para un Diario Improbable




BUTHANESES

Los habitantes de Bhután -vertiente Sur de los Himalayas- tienen una curiosa creencia: afirman que si en el momento de la cópula, al llegar al clímax de la unión el hombre suelta una sucesión considerablemente larga de gases estomacales (léase: se pedorrea), el niño, resultado de la unión, tendrá los mejores augurios para su vida futura. Si es varón, será excelente cazador, magnifico guerrero y un gran artesano. Si es niña, será una espléndida cocinera, una sensual bailarina y una magnífica compañera. Para lograrlo, los bhutaneses hacen un caldo de raíces y bayas silvestres, el cual beben caliente y espeso un minuto antes de tener relaciones. La cosa está en expulsar los gases en el momento preciso del orgasmo, cosa que muy pocos logran, puesto que el esfínter y el recto se encuentran en tales momentos en completa contracción. Por eso, la mayoría de sus habitantes son bajitos, debiluchos y no muy agraciados. Si la que suelt…