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Tal cual








Yo soy el marihuano que te lleva serenata,
Acompañado de borrachos,
Policías
Y un coro de ranas,
A las cinco de la tarde
De un martes de diciembre,
Con los ojos vendados,
En traje de astronauta.

Yo soy el drogadicto que todos los días llama
A la estación cumbanchera
Y pide esa cancioncita
Que te alegra la mañana.

Me gusta
Que te guste
Lo que busco;
Me busca
Que te encuentre
Y haga bizcos.
Me visto
Que te pones
Lo que uso;
Me uso
Que te pase
Lo que pasa.

Yo soy el borrachito que se pone terco
Alegando tus silencios,
Blandiendo poses,
Roncando como puerco,
Y despierta enfadado
Y Perdido.
Sin pies.
Sin cogito, sin sum, sin ergo,
Para después perderse
En la más triste de las farsas,
En las faldas
De la esperanza que aun albergo
De un día verte feliz en la terraza.

Soy el buenoparanada
Que te hace de comer
Como nunca has comido
Ni volverás a hacer.
Soy el malagradecido
Hijo de puta
Bastardo y cariñoso,
Tonto y orgulloso,
Limpio y apestoso,
Que siempre te da las gracias.

El respetuoso,
El cactáceo,
El indolente,
El “siempre lo mismo”
Para ser diferente
Al vecino de enfrente
Que ve la tele
Con cara de baboso.

Soy Chespirito
Y los Rolling Stones;
Poeta de los malos,
Planeta de los simios,
Jaime López,
Lázaro Cárdenas,
Peter Gabriel,
Clases de cha cha chá.
Sabes que te sé bailar,
Fumas que te quiero verde,
Soy el superhéroe
Compadre de aquel señor
Con cara de perro,
Y ladro tu nombre
Para estar mejor.
¿?

Yo soy el marihuano, entonces;
El borrachito, el drogadicto
Que pasa de largo por tu larga cintura,
Que se detiene a observarte paisaje,
A nadarte represa,
A treparte árbol,
A sembrarte campo,
¿A qué hora regresas?

Me asusta
Que te asuste
Lo que pienso:
Me piensa
Tu silueta
Cuando cansa;
Me canso
De decirte
Que me canso,
Y pasa
Que no pasa
Nada.

Y te quiero así, despacito.
Y te odio así, igual.

Yo soy aquél,
Dice la canción
Que no recuerdo
Qué dice después.

Voy a drogarme, corazón;
Voy a fumar otro poquito.

Al rato te llevo serenata.


Texto de Fernando Paredes, extraído del libro: Al diablo adentro, editorial "Disculpe las molestias".

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