domingo, junio 03, 2012

Y



Haz de cuenta que tú tienes un hilo del tamaño del universo y es del metal más resistente que existe y tu agarras unas cuantas nubes y les empiezas a coser las orillas con mucho cuidado porque se rompen muy facilito y encontrar otra no es difícil pero son brincos que te dejan con las rodillas adoloridas después de que caes en el piso, arriba de un hormiguero de rojas y te quitas rápidamente de ahí pero de todas formas se te quedan pegadas unas cuantas en las piernas y por debajo de la playera y mejor te la quitas porque en la playa el chiste es tomar el solecito y meterte al mar gris y frío para que se te pongan morados los labios y tengas manos y pies de viejecito mientras comes una hamburguesota de pescado sentado en la ventana.

Entonces pasa por ahí alguien que tu no conoces y te saluda por tu nombre y pregunta que cómo estás  ahí sentado y no te compras unas alas de plastilina y te las pones y así no te pasa nada si te caes porque puedes regresar volando o irte a cualquier otra parte que quieras. Pero como tú no lo conoces pues no le contestas y mejor te metes a la recámara y sacas tu traje de astronauta y subes la escalera que cuelga de la luna y cuando llegas están tus amigos jugando futbol.

Cuando terminan el partido se sientan en la cuna menguante de la luna y les gritan cosas a los que pasan caminando allá abajo sobre las calles del mundo, que voltean hacia todos lados y no los alcanzan a ver y tú te ríes y les vuelves a gritar que están pelones y huelen a caca.

Pero como eres tan tragón te bajas a tu casa y te sientas en la mesa con forma de cocodrilo y te comes veinte naranjas y diecisiete quesos amarillos y te duermes y cuando despiertas encuentras muchas hormigas rojas caminando por tu cama, tus muebles, tus juguetes y ves cómo se llevan a tu hermanito que permanece dormido bajo el incesante rumor de los insectos, sobre sus patitas y después te cargan a ti y te llevan a conocer un mundo de azoteas y tendederos y subes y bajas por todas las paredes y te meten a un túnel húmedo y fresco y te acuestan en una bóveda y te comienzan a enterrar grano a grano para cuando llegue el invierno.

Tú estás tan a gusto que duermes durante meses hasta que de tu panza comienzan a brotar gérmenes y plantas y flores blancas y de tu boca y tu nariz y tus oídos salen raíces que te hacen cosquillas y cuando te levantas eres un árbol y te agachas en el río porque tienes mucha sed.

Te quedas parado muchos años sobre la cima de una colina y cuando te aburres te vas corriendo al cine y pagas la entrada de las abajas y los pájaros que viven sobre tus ramas y se te acaba el dinero y te metes a trabajar en una mueblería.

Pero el dueño te quiso partir en pedacitos y hacer un juego de sillas y el marco de un espejo y mejor te quitaste todas las hojas y volviste a ser tú antes de ser árbol.

viernes, junio 01, 2012

PARA PROVOCAR SUEÑOS ERÓTICOS


2008-06-09




Un kilo de razón fuerte
Tres gallinas blancas
Una cabeza de ajos
Cuatro kilos de miel
Un espejo
Dos hígados de ternera
Un ladrillo
Dos pinzas para ropa
Un corsé con ballenas
Dos bigotes postizos
Sombreros al gusto


Se despluman las gallinas, conservando cuidadosamente las plumas. Se ponen a hervir en los litros de agua destilada o de lluvia sin sal con la cabeza de ajos pelados y molidos. Se deja hervir a fuego lento. Mientras hierven las aves, colóquese la cama oriental de noroeste a sudeste y deje reposar con la ventana abierta. Ciérrese la ventana media hora después y colóquese el ladrillo rojo bajo la pata izquierda de la cabecera de la cama, que debe estar al noroeste. Déjese reposar. Mientras reposa la cama, rállese directamente sobre el caldo la razón fuerte, teniendo cuidado de que las manos estén constantemente impregnadas por el vapor. Resuélvase y déjese hervir. Se toman los cuatro kilos de miel y se extienden con una espátula sobre las sábanas de la cama. Tómense las plumas de las gallinas y espárzanse sobre las sábanas embadurnadas de miel. Tiéndanse la cama con cuidado. 

No es indispensable que las plumas sean blancas, pueden también usarse de color, pero hay que enviar las llamadas gallinas de Guinea, pues éstas producen a veces un estado ninfomaníaco de larga duración o graves casos de priapismo. Póngase el corsé bastante apretado. Siéntese ante el espejo, afloje su tensión nerviosa, sonríase, pruébese los bigotes y los sombreros según sus gustos (tricornio, napoleónico, capelo cardenalicio, cofia con encajes, boina vasca, etcétera). Ponga en un platito las dos pinzas para ropa y déjelo junto a la cama.

Entíbiense al baño María los hígados de ternera, teniendo mucho cuidado de que no lleguen a hervir. Colóquense los hígados tibios en lugar de la almohada (en casos de masoquismo) o en ambos lados de la cama, al alcance de las manos (en casos de sadismo). A partir de ese momento, todo debe terminar de hacerse a gran velocidad para impedir que los hígados se enfríen. Corra y vierta velozmente el caldo (que debe estar muy reducido) en una taza. Regrese con ella apresuradamente ante el espejo, sonría, beba un sorbo del caldo, pruébese un bigote, beba otro sorbo, pruébese un sombrero, beba, pruébese todo, tome sorbitos entre prueba y prueba y hágalo todo tan velozmente como sea capaz. Ya ingerido el caldo, corra a la cama, acuéstese entre las sábanas preparadas, tome rápidamente las pinzas para ropa e introduzca en cada una de ellas el dedo pulgar del pie. Estas pinzas deben conservarse toda la noche y colocarse en un ángulo de 45 grados en relación con el dedo, oprimiendo firmemente la uña.

Esta sencilla receta da siempre buenos resultados si las personas normales pueden ir placenteramente del beso a la estrangulación, de la violación al incesto, etcétera, etcétera. Las recetas para casos más complicados, como son los de necrofilia, autofagia, tauromaquia, alpinismo y otros, se encuentran en un volumen especial de nuestra colección: Consejos discretamente sanos.

Atte. Remedios Varo

Matamoscas*

Ilustración: Zertuche Slecht Leven, Aguascalientes, Ags. México. 2012. Iba a sentarme a escribir pero me puse a matar moscas. No ...