Ir al contenido principal

Jorge al final

2007-05-15













Jorge se iba a suicidar y sonó el teléfono.
- ¡Tu padre se acaba de colgar en el baño! – dijo su madre con voz de bocina.
Jorge fue a casa de sus padres, descolgó al muerto, lo enterró y regresó a su casa.
Se iba a suicidar y sonó el teléfono.
- ¡Mamá se acaba de dar un balazo en la cabeza! – dijo su hermana con voz de larga distancia.
Jorge tomó un avión, asistió al velorio, abrazó a su hermana y regresó a su casa.
Se iba a suicidar y sonó el teléfono.
- ¡Tú hermana se tomó un litro de cicuta! – dijo su amigo Timoteo con voz de calavera.
Jorge metió a su hermana en una caja, le prendió fuego y regresó a su casa.
Se iba a suicidar y sonó el teléfono.
- ¡Tu amigo Timoteo se aventó del piso veintinueve! – dijo su esposa con voz de teléfono público.
Jorge recogió los pedazos de su amigo, se los dio a un perra callejera emabarazada, dio media vuelta y se fue a su casa.
Se iba a suicidar y sonó el teléfono.
- ¡Tu esposa se cortó las venas en un bar! – dijo su patrón con voz de intercomunicador.
Jorge llegó al bar, cargó a su esposa, pagó la cuenta, la llevó al campo, la dejó sobre un hormiguero y regresó a su casa.
Se iba a suicidar y sonó el teléfono.
- ¡Tu patrón...
Jorge colgó de golpe y salió a la terraza. Intentó prender un cigarro, pero un ataque de risa lo convulsionó hasta la muerte.
Descanse en paz.


Entradas populares de este blog

Tal cual

Yo soy el marihuano que te lleva serenata,
Acompañado de borrachos,
Policías
Y un coro de ranas,
A las cinco de la tarde
De un martes de diciembre,
Con los ojos vendados,
En traje de astronauta.

Yo soy el drogadicto que todos los días llama
A la estación cumbanchera
Y pide esa cancioncita
Que te alegra la mañana.

Me gusta
Que te guste
Lo que busco;
Me busca
Que te encuentre
Y haga bizcos.
Me visto
Que te pones
Lo que uso;
Me uso
Que te pase
Lo que pasa.

Yo soy el borrachito que se pone terco
Alegando tus silencios,
Blandiendo poses,
Roncando como puerco,
Y despierta enfadado
Y Perdido.
Sin pies.
Sin cogito, sin sum, sin ergo,
Para después perderse
En la más triste de las farsas,
En las faldas
De la esperanza que aun albergo
De un día verte feliz en la terraza.

Soy el buenoparanada
Que te hace de comer
Como nunca has comido
Ni volverás a hacer.
Soy el malagradecido
Hijo de puta
Bastardo y cariñoso,
Tonto y orgulloso,
Limpio y apestoso,
Que siempre te da las gracias.

El respetuoso,
El c…

Fernando Paredes

Epítetos, poesías, pituitarias

2007-02-26






Hey,


Corazón,


Tengo dos manos ansiosas por escribirte lo mucho que te quieren escribir, pero nomás no saben cómo, no se ponen de acuerdo en el qué, el matiz, el tono, la figura, el aliento, el sentido concreto de esto que aparece de vez en cuando en la mirada, de vez en cuando en mis oídos, como un algo que no sé qué pedo, algo que eres tú sin serlo, cosas raras que traen pegada tu forma de andar, tus ojos quietos, tu cuerpo largo, a Hendrix, a Isabel y Lucrecia, y tus bracitos de agua, y tus nalguitas de niño nalgón, y tu voz clara, liviana, hipnotizante, floja, floja, floja, tirada en la cama, sonriendo, desnuda, hermosa, vamos a comer gorditas de chicharrón, abramos las persianas que de todas formas están abiertas, bailemos en cada semáforo rojo, tiremos la hueva al compás de una fuente dominguera, la marcha de Zacatecas, el centro de la nación, chocos de fresa, esquites subtitulados, Bill Whithers canta ain’t no sunshine wen she’s gone, y la pila de libros inútiles me ac…