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Inflación



a Carmen








te voy a inflar de nuevo
soplando por el dedo gordo de tu pie derecho
porque no me gusta este estilito tuyo
tan esbelto y fotogénico.

no me gusta que de pronto seas hermosa
sólo porque ser hermosa requiera una talla 5
como esas muñequitas enfermizas desde el molde.

quiero que vuelvas a tus formas orondas
y se rehumedezcan de sudor tus pliegues
marlboro light perpendicular entre los labios
desaliñada
gajo de toronja
esponja de baño
colchón de carne blanca
tibia
y temblorosa.

espero que de vez en cuando te embutas paquetes de mc donalds
combos de nachos, palomas y refresco
twinky wonders
capuccino moka
despatarrada en tu salita
cobijada de las piernas
piernas fofas y abundantes
con tu colección de películas lacrimógenas
dispuestas de viernes a domingo.

será que uno se acostumbra
al paisaje que representa el otro
a sus grietas y protuberancias
a sus cimas y rebordes
y cuando la civilización interviene
con manos y aparatos de nombres europeos
algo indefinido se pierde para siempre
algo irremplazable
a favor de una estética concreta.

y sí
ahora que tus discusiones resultan graciosas
y te ha dado por componer poemitas de amor
y exiges que te quieran más que nunca
y te ríes porque reírse es lo que te toca
ahora que eres hermosa
te vuelven a buscar aquellos que habías dado por muertos
muertos así como están.

no me malentiendas
estoy de acuerdo con el espejo.
sé que eres insegura
como lo somos todos los vanidosos.
es sólo que pienso que a la naturaleza
hay que dejarla extenderse como síntoma de plenitud.

por eso quiero inflarte de nuevo
porque esa es tu ligereza
no esta languidez de lirio preso.

total
para como van las cosas
ser gorda pronto estará de moda.


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