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EXCUSA REQUERIDA PARA QUE EL C. FERNANDO PAREDES MILONÁS SEA ACEPTADO EN EL H. COLEGIO MARÍA VILLALOBOS REVILLA COMO PARTE DEL GRUPO DOCENTE (QUE NO DECENTE) Y ASÍ PODER APARECER EN LA NÓMINA.


Dedicado al Maestro Salvador Gallardo Topete porque seguro comprenderá las razones y los motivos del ciudadano que abajo escribe (/ers)



Bien, la idea de dar clases nace de la necesidad de compartir experiencias con los alumnos de secundaria y preparatoria que, como es sabido, son los especímenes más alborotados y desubicados de la especie humana.
Mi intención no es el “enseñarles” algo, si no el hecho de identificarme (y al mismo tiempo ellos) en el tratamiento de temas que les son importantes en su condición actual de esclavos de la hormona y seguidores de la nada.
Sé que a ustedes como institución les preocupa la formación integral de los alumnos y en este sentido creo que mi aportación sería la de un tipo que sabe (porque lo ha vivido) hasta qué punto es nociva la ignorancia. Me refiero a la ignorancia en general, a la que nos limita como personas, a la que nos hace apáticos, a la que nos exime de compromisos.
Diariamente veo, escucho y trato con gente joven que no tiene la más mínima idea de dónde tiene puesta las patas… perdón, las pezuñas. Diariamente me entero de escuinclas de 15 años que están embarazadas y no saben qué hacer, diariamente leo noticias en las que tipos de 16 años se suicidan, diariamente veo cómo hay más drogas en manos de menores de edad, diariamente los escucho hablar y pienso: “Y estos najayotes ¿de qué reclusorio salieron?”
Quiero (lo intentaría) hacerles ver que en el mundo hay muchas más cosas, muchas más oportunidades, muchas más maneras de hacer todo y que la forma es muy simple: CULTURA. Se tocarían temas tan diversos como la música, el cine, la moda, la literatura, hasta temas como la sexualidad, ciencia, drogas, en fin: todo lo que ellos vayan dando pauta para tratar.
Claro que no estaría “a ver qué se les ofrece”, yo me encargaría de llevar los “embriones” de los temas, comentaría libros, frases, autores, experiencias, etc. El caso es que ellos puedan entender que su falta de conocimientos no sólo les afecta en una boleta de calificaciones, que no se trata tan sólo de pasar materias, que el ser ignorante es lo peor para cualquiera, que de ahí nace toda violencia, toda desesperación, todo lo vacío, todo lo adictivo.
Miren, mis estimadas señoritas directoras, lo que quiero es platicar, saber qué carajos traen en sus cerebritos los chamacos estos. No hace mucho yo tenía la edad de ellos y andaba dando vueltas en el abismo, pero si algo me ha ayudado ha sido la curiosidad, las ganas de saber qué, cómo, cuándo, dónde, nunca me ha gustado el “no saber”, el que cualquier hijo de vecino me venga con que “hay cosas de las que es mejor no enterarse”. ¡A la fregada con los que piensen así! No soy erudito, ni sabio, ni un buen ejemplo a seguir (Mahoma me libre), soy, repito, muy curioso y de hecho mi intención verdadera al pedirles una oportunidad de compartir mis curiosidades es precisamente el aprender. Aprender yo, aprender de lo que ahora está en la calle, de las maneras de comunicarse con los pubertos.
La verdad no hay mejor edad que esa, en la que el mundo puede importar un pepino y al mismo tiempo se van creando aficiones, gustos, preferencias.
Poniéndome pretencioso, quiero que logren formar conceptos propios, ideas propias, que no hagan lo que hacen por mimetismo inconsciente, por copia burda, por identificación con un grupo sin identificación.
¿Que cómo le voy hacer?, bueno, no tengo idea. Nunca me he parado frente a un salón de clases a tratar de que se me escuche. Sólo voy a llevar lo que sé, lo que he visto, lo que me ha pasado, lo que le ha pasado a personas conocidas y claro, inevitablemente, lo que creo.
¿Que en qué creo? Ahí les va: creo en el individuo más que en la sociedad, creo en la paz más que en la violencia, creo en las posibilidades de la mente más que en las posibilidades de la moral, creo que la única ética es la que se forma a través de darse ranazos contra el suelo, creo que es mejor ir despacio a correr sin sentido, creo que cada uno debe creer en sí mismo, lejos de prejuicios.

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Me visto
Que te pones
Lo que uso;
Me uso
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Sin cogito, sin sum, sin ergo,
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En la más triste de las farsas,
En las faldas
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De un día verte feliz en la terraza.

Soy el buenoparanada
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Como nunca has comido
Ni volverás a hacer.
Soy el malagradecido
Hijo de puta
Bastardo y cariñoso,
Tonto y orgulloso,
Limpio y apestoso,
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El respetuoso,
El c…

Fernando Paredes

Epítetos, poesías, pituitarias

2007-02-26






Hey,


Corazón,


Tengo dos manos ansiosas por escribirte lo mucho que te quieren escribir, pero nomás no saben cómo, no se ponen de acuerdo en el qué, el matiz, el tono, la figura, el aliento, el sentido concreto de esto que aparece de vez en cuando en la mirada, de vez en cuando en mis oídos, como un algo que no sé qué pedo, algo que eres tú sin serlo, cosas raras que traen pegada tu forma de andar, tus ojos quietos, tu cuerpo largo, a Hendrix, a Isabel y Lucrecia, y tus bracitos de agua, y tus nalguitas de niño nalgón, y tu voz clara, liviana, hipnotizante, floja, floja, floja, tirada en la cama, sonriendo, desnuda, hermosa, vamos a comer gorditas de chicharrón, abramos las persianas que de todas formas están abiertas, bailemos en cada semáforo rojo, tiremos la hueva al compás de una fuente dominguera, la marcha de Zacatecas, el centro de la nación, chocos de fresa, esquites subtitulados, Bill Whithers canta ain’t no sunshine wen she’s gone, y la pila de libros inútiles me ac…