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VEN


déjame guiarte a un lugar
que no sé dónde está,
déjame dictar las leyes
que acabo de inventar,
déjame plantar
la raíz cuadrada de un círculo
en el marfil oculto de tus vértebras.
ya verás, ya sabrás, ya podrás
decir que todo lo que has dicho
simple y sencillamente
no vale la pena.

                      ya verás crecer
                      los huesos de los niños
                      ya verás a los aviones
                      construyendo nidos,
                      en tus ojos atardecerá
                      siempre hasta el amanecer.

de tu garganta
brotarán delfines,
                        de tus manos
                        escaparán tus dedos
                                                     y un dibujo dislocado
                                                     vestirá tu cuerpo.

serás lo que siempre has sido:

patadas al cerebro,               ya sabrás
discurso universal,               construir un árbol
estrella enmarañada,             sobre el pavimento,
oso perezoso,                      sabrás detener
soberbia,                             al planeta que pisas
suburbia,                            con tus pies
sarcasmo,                          sabrás tocar el piano
sirviente,                            sabrás pintar un cuadro
salmuera,                           sabrás bailar un tango
solsticio,                            sabrás componer un carro
sardina,                             sabrás disfrutar un trago
sordera,                            sabrás ensuciar un lago
subida,                             sabrás reírte un rato
salida,                              sabrás llorar un año
serpiente,                      
escalera,                          déjame quitarte los ojos
escafandra,                      y poner en su lugar
escroto,                          un par de telescopios
escama,                                  déjame quitarte los labios
estúpido                                  y plantar en tu rostro
                                              mis labios

déjame inventar tu casa, tu señor crucificado, tu agenda de olvidos, tus pueblos miserables, tus piernas incandescentes, tu excusa en el trabajo, tus hijos pelirrojos, tus drogas preferidas, tus caracoles herbolarios, tus horóscopos inútiles, tu historia de vaqueros, tu dermis impermeable, tus venas derretidas, tu máquina tragamonedas, tus mentiras funerarias, tus días hermosos, tus lágrimas de miel, tus miedos sanguíneos, tus horarios rotos, tus delicados flancos, tus insomnios repetidos, tus cantos vagos, serás lo que siempre has sido.

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Tal cual

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Y pide esa cancioncita
Que te alegra la mañana.

Me gusta
Que te guste
Lo que busco;
Me busca
Que te encuentre
Y haga bizcos.
Me visto
Que te pones
Lo que uso;
Me uso
Que te pase
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Roncando como puerco,
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Sin cogito, sin sum, sin ergo,
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El respetuoso,
El c…

Fernando Paredes

Epítetos, poesías, pituitarias

2007-02-26






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