sábado, abril 04, 2015

Me he topado con cientos de "eróticas", miles de "revolucionarios", multitudes de émulos de Bukowski, "poetas" por millones...

(Intervención en un foro de La Página de los Cuentos con su nick monico-escritor-neurotico)











veamos:

monica-escritora-erotica es, para mí, una total desconocida;

nunca he tenido ganas de acercarme a su obra precisamente por su nick (y por algunos de sus títulos, además)

me importa un bledo que todos sus amigos cibernéticos me amenacen como cuando estaba en secundaria y me decían "vas a ver a la salida";

es patético ver a tantas personas involucradas sentimentalmente con sus computadoras, con letras y fotografías.


mi nick es una broma, sí, pero hacia mí mismo; hace referencia a esos instantes, días, semanas, en los que el mundo todo parece eso: una gran mierda llena de neurosis y odio.


ha sido muy interesante ver cómo reaccionan ante tremenda idiotez (y me refiero al texto) una cantidad de pseudoescritores conscientes y correctos, ingenuos hasta el tuétano, pretenciosos e ignorantes.

en dos años que llevo participando en este foro me he topado con cientos de "eróticas", miles de "revolucionarios", multitudes de émulos de Bukowski, "poetas" por millones y muy muy muy muy muy muy pocos escritores.

yo no tomo este espacio para chaquetearme con fantasías de grandeza literaria:
los escritores de veras no se la pasan frente a sus computadoras o redactando sus más míseras minucias; viven, lo viven todo, todo lo procesan, lo olvidan luego y con sus residuos crean grandes obras.

acá parece un inmeso y multiforme (deforme) diario íntimo de una multitud de gente sin vida, sin cultura y sin alguien real con quien platicar.

creo que fue maravillas quien me recomendó las Obras Jocosas de Quevedo;
cosa que le agradezco y refirmo su muy buen gusto: desde el Buscón a palos hasta su poesía seria, Quevedo es un maestro interminable.


cosas como las que ayer me comentaron ("lo que uno tiene que soportar aquí"; "eres un hijo de puta"; "es una vileza") no sólo no me molestan sino que hasta me divierten.


le respondo a buenaonda: buenaonda, también tú con ese nick me das una hueva tremenda. Y ya, no mereces más comentarios.


una cosa me parece interesante además: comprobar que acá lo que llama a los "lectores" (¿se le puede llamar "lector" a quien rehúye los textos de más de mil palabras cuando un texto impreso cualquiera, un cuento pequeñito de, digamos, Kafka, tiene cuando menos cinco mil?) no son más que un montón de camarillas y acomodaticios productos de la informática y la hueva mental; recibí más visitas que muchos de los que escriben obras de un interés más profundo, y en menos de tres horas mi texto se llenó de visitantes, comentarios y estrellitas:

son ustedes unos idiotas.

ni escritores, ni lectores, ni nada.

y me refiero solamente a quienes siguen creyendo que de aquí despegarán al Nobel o a la editorial que los hará más conocidos que García Lorca;

enfréntelo: aquí no van a pasar de ser un nick "amigo" de otros nicks, ni van a aprender lo que todo buen escritor debe aprender: trabajar su obra como un alfarero, como un arquitecto o cirujano: trabajar la inspiración hasta que el trabajo inspire.

y exagero, porque he hallado no uno ni dos o tres, sino varios más que tienen una calidad fuera de dudas; gente que no "vota", con el prejuicio mínimo que deja el buen sentido del humor y la inteligencia suficiente como para comprender que aquí, en la página de los cuentos, sólo se trata de conocer reacciones y después olvidarlas.



en fin,
espero que me sigan divirtiendo.





besitos y estrellitas para todos.

viernes, agosto 29, 2014

Un día de estos

Un día de estos es el libro autografiado por Salvador Gallardo Topete (el hijo). Textualmente dice: "Para Fernando Paredes con el afecto naciente para una amistad duradera. 19 de Enero 2012."

La anécdota que he de contarles es que Don Salvador Gallardo escribió esta dedicatoria en dicha fecha en espera de poderle entregar a Fernando su libro tan pronto se volvieran a ver. Ese día no llegó. Supo de su fallecimiento en el bachillerato donde el Maestro da clases mientras leía como de costumbre su periódico. Luego yo personalmente me contacté con él y así fue como me entregó a mí este libro autografiado. Lo que más recuerdo de esa charla que tuve con él es que me dijo: Sentí la muerte de Fernando como si se hubiera tratado de la de mi hijo. Fin de la historia.



Matamoscas*

Ilustración: Zertuche Slecht Leven, Aguascalientes, Ags. México. 2012. Iba a sentarme a escribir pero me puse a matar moscas. No ...